LUXSEA
El sol bajando sobre la bahía, visto desde la proa del bote
Solo los dos

El bote entero, para dos personas

El atardecer en la bahía, la mesa de la bañera, una nevera que mantiene el vino frío, y un capitán que se queda en el timón y fuera de tus fotos. Es un bote privado: a bordo va solo quien tú traigas.

Las luces de la ciudad sobre el agua de noche, vistas desde el bote

Un bote para trece, llevando a dos

Casi todos los paquetes románticos de Miami te suben a un bote grande con otras parejas y lo llaman privado. Esto no es eso. Reservas el bote completo, y si son dos, son dos.

Eso quiere decir que la proa es tuya para tirarte, que la mesa de la bañera es tuya para comer, y que nadie está esperando a que termines para usar el espacio.

Trae la cena, la mesa ya está puesta

No hacemos catering, y no vamos a venderte un menú fijo que igual íbamos a comprar en otro lado. Hay nevera, hielera con hielo, mesa en la bañera y bocina.

La mayoría de las parejas trae algo de un lugar que ya les gusta. Si quieres el vino frío al subir, dinos y va a la nevera antes de que llegues.

Botes reunidos en la bahía de noche con la ciudad encendida detrás

Si vas a pedir matrimonio, dilo al reservar

Cambia la salida. El capitán deja el bote apuntando hacia donde tiene que estar cuando cae la luz, mantiene el motor apagado y se queda fuera del cuadro. Si prefieres que tome él la foto, la toma, y si prefieres que no vea nada, más fácil todavía.

No somos fotógrafos y no te vamos a cobrar como si lo fuéramos. Si el momento importa tanto, trae a un amigo con una cámara y le buscamos dónde esconderse.

Va incluido

El mismo equipo en los tres botes

Capitán y gasolina

Los dos en el precio. Nunca alquilas un casco para arreglártelas tú.

Nevera con hielo

Hielo y agua a bordo, con espacio para lo que traigas.

Piscina flotante

Se tira al agua apenas anclamos, en los tres botes.

Chalecos de todas las tallas

Las tallas infantiles van de serie. No hay que pedirlas ni traerlas.

Tu música

Bocina Bluetooth a bordo. Tú pones la música y decides dónde paramos.

Tu comida y tu bizcocho

Trae la comida, la bebida y los globos. Te guardamos el bizcocho frío.

Lo que siempre preguntan

Preguntas sobre el paseo romántico

¿El bote es realmente privado?

Sí. Reservas el bote, no un asiento. A bordo no va nadie más que el capitán, y él se queda en el timón.

¿Ponen la cena o la decoración?

No, y preferimos decirlo antes que revenderte el trabajo de otro. Trae la comida, las flores y la música. Hay nevera, hielera con hielo y mesa en la bañera, y lo dejamos todo montado antes de que subas.

¿A qué hora hay que salir para el atardecer?

Dinos la fecha y te decimos la hora, porque cambia a lo largo del año. Cuatro horas es la reserva más corta, y alcanza de sobra para estar afuera cuando cae la luz y ver la ciudad encendida de regreso.

¿Ayudan con una pedida de mano?

Podemos apuntar el bote hacia donde toca, dejar el motor apagado y quedarnos fuera de las fotos, y sinceramente eso es casi todo. Dilo al reservar para que el capitán arme la salida alrededor de eso.

Dinos la fecha y de qué se trata

Aniversario, primera cita, o la pregunta que llevas un mes cargando. Dinos cuál y te decimos a qué hora salir para que la luz caiga donde la quieres.

Otras celebraciones

Despedida de soltera en bote

Hasta 13, el día entero en fotos, y la novia sin organizar nada.

Cumpleaños en bote

El bizcocho en frío, tu playlist, y el motor apagado con el downtown detrás.

Paseo al atardecer

Cuarenta minutos buenos, calculados hacia atrás desde el sol. El paseo más corto.

Día en el banco de arena

Agua a la cintura, arena blanca debajo, y la piscina flotante afuera.

Paseo en familia

Sombra todo el día, chalecos de niño de serie, y nadie con prisa.

Fotos con el skyline

Star Island, las casas grandes, y la hora en que la luz cae sobre la ciudad.

Eventos corporativos en el mar

Hasta 13, reservado con el capitán, con factura, y sin agencia de eventos en el medio.

Grupos grandes

¿Son demasiados para un solo bote? Salen los tres juntos y se amarran en el banco de arena.

Esparcir cenizas en el mar

Un bote privado más allá de las tres millas, y todo el tiempo que necesites con el motor apagado.